En la primavera de 1998, se estrenó la carpintería del
cajillo y los seis arbotantes que circundan al mismo, así como una nueva
mesa de trono, más ligera que la anterior, realizada en los talleres de Paco
León. El año siguiente la talla empezó a surgir en el cajillo, estrenándose
los frontales delantero y trasero.
Así, durante los años 2001 y 2002 se realizaron las ocho cartelas que ilustran el cajillo. En ellas y dado que la Hermandad procesiona un solo Trono, se decidió que se reprodujeran escenas o pasajes evangélicos dedicados a la vida y obra de la Virgen Santísima. Para las Semanas Santas de 2003 y 2004, se estrenaron los cuatro arcángeles pasionistas que dominan las esquinas del Trono.
Y por último, en la primavera de 2005, se termina el programa iconográfico con cinco angelitos, diseminados por el cajillo de forma anárquica y revoltosa, que complementan a los dos que realizara el mismo autor en 1997 y que flanquean el relicario en plata dedicado a nuestro Maestro y protector de la Familia Salesiana, San Juan Bosco.
Al contemplar ahora esta obra terminada, se hace
necesario el agradecimiento a todos cuantos la han hecho posible; en primer
lugar a los artistas que la han realizado, pues además de su conocimiento
artístico y profesionalidad, añadieron a su trabajo el cariño y la amistad
forjada en tantas visitas a sus talleres y en tantos años de conocimiento
mutuo; en segundo lugar a todos los hermanos de nuestra Cofradía que
colaboraron, bien con su trabajo o su aportación económica, para que lo que
aparecía sólo como una ilusión, se convirtiera en realidad.
