Cristo sabe que va a expirar de un momento a otro, lo siente en la presión del tórax, en la dificultad creciente para soltar el aire que es un infierno, en las nubes que se le ponen delante de los ojos; de las heridas ya ni se acuerda.

La cabeza apenas se sostiene y es vencida por la fuerza de gravedad del sufrimiento, por la del sacrificio, Jesús se muere.

En ese momento mira hacia el grupo de personas que se lamentan bajo la cruz María la de Cleofás, María la de Salome, María Magdalena a la que tanto amo, San Juan , el discípulo amado, él que  reclinó la cabeza en su hombro, el que después se transformara en valiente y María su Madre.

© Hermandad Salesiana y Cofradía de Nazarenos del Santo Cristo de las Penas, María Santísima del Auxilio, San Juan Evangelista y San Juan Bosco
Sede Canónica Santuario María Auxiliadora, Calle Eduardo Domínguez Ávila 19 29003 Málaga

 

María la palabra golpea las sienes, golpea el alma. María su madre. Ella acepta libremente y ya sabia que su reino no era de este mundo. Aguantó con resignación que fuera por los caminos seguidos de gente sospechosa para las autoridades.
Que quieres decir me encomienda a Juan, le pide a Juan  que me reciba en su casa y que no me deje. Le dice que es mi hijo y que yo soy su madre.

Los iconos destinados al Paso Penitencial, están concebidos como tallas exentas, bien anatomizados de variados escorzos, dotados de abundante cabellera, conformado sobre la frente el peculiar copete montañesino, aunque de menor entidad; enmarcado el profundo sentido sacro, exteriorizado por las escenas marianas contenidas en las cartelas, añadiendo viveza al elemento alterador del canasto, en contraposición con las dosis de serenidad transmitidas por las iconografías de las tarjetas.

Existiendo otros precedentes convergentes a la línea de omitir escenas pasionistas en las cartelas, dando a conocer otros aspectos relacionados con las sagradas escrituras de índole menos divulgadas, ligadas con las devociones populares; en el caso de la Hdad. Salesiana, los motivos seleccionados son alusivos a las cualidades de la Virgen María, utilizando los paramentos del paso penitencial, como soporte de iconos programados de contenido doctrinal, basados en la dimensión espiritual mariológica, recordándonos las facetas de la "Virgen Niña" y la obediencia ejercida con su madre Santa Ana; los "Desposorios" resaltando los ideales que conlleva la virginidad; "La visitación" para profundizar en el conocimiento del magnificat; "La Sagrada Familia" en recuerdo permanente al compromiso contraído por los esposos de mantener un ambiente de amor; "Pentecostés" como fuente de influencia de amor al prójimo; "La dormición" en exaltación del premio divino a la fidelidad evitando el implacable dominio de la muerte sobre María; "La Coronación" símbolo del poder de Dios, en correspondencia a la sumisión de María y finalmente "La Donna de San Juan Bosco" bajo la advocación de María Auxiliadora, guía espiritual de la gran familia Salesiana.

 

Manuel Carmona desarrolla un programa iconográfico de profundo significado patético, trágico. Lo ha ejecutado con gran acierto.
Al pie de la cruz se agrupan los personajes que la tradición ha establecido como canónicos. María Salome, María Cleofás y María Magdalena acompañan a la Madre en el trance. De las tres sin duda, Magdalena es la que mas padece. Ella vertió el perfume y besó lo que ahora son sólo amasijos de carne y sangre. Ella se enamoró de la dulzura de su palabra, de la elegancia de sus manos, del movimiento de su pelo. Magdalena es paloma herida y agonizante.
Juan, el discípulo amado, se debate entre la angustia y el asombro. Jesús le ha encargado que no abandone a María. Así lo hará y cumplirá como hijo. Su exquisita sensibilidad lo agita. Alza la mirada y no puede separarla del reo.